En todas las salas de poker online podemos jugar torneos freeroll. Se trata de torneos de inscripción gratuita, en los que el premio puede ser dinero en efectivo, o la entrada para algún torneo de pago. Muchos jugadores creen que, si hay pocos inscriptos, ganar un torneo freeroll es sencillo, pero esto no es así, ya que aproximadamente sólo el 8% de los participantes conseguir entrar en los premios.
Incluso este porcentaje puede parecer bueno para muchos jugadores principiantes, pero si pensamos que el 92% de los jugadores se irá con las manos vacías, después de varias horas de juego (generalmente 3 ó 4, dependiendo de la cantidad de participantes), veremos que no todo es tan fácil como parece.
En las primeras etapas de los torneos freeroll muchos jugadores tratarán de doblar sus fichas, por lo que jugarán, incluso, manos marginales. Aunque podría parecer una buena idea acumular fichas rápidamente, jugar en forma tan agresiva no es la mejor idea. Lo ideal es jugar en forma algo más conservadora, y conservar sólo aquellas manos que nos permiten armar más de un proyecto. Una mano como A-8, por ejemplo, que a primera vista puede parecer buena, en realidad puede ser vencida por una gran cantidad de manos. Si conectamos un As en el flop, es posible que tengamos la mejor mano de la mesa; pero si lo que conseguimos es otro 8, ya no es tan simple, ya que hay muchos proyectos que pueden ser mejores que el nuestro, con un par de 8s.
Por otro lado, en las primeras etapas de un torneo freeroll, aún teniendo una gran mano, es difícil hacer abandonar a los rivales, porque muchos prefieren quedarse en la mano “a ver qué pasa”. Esto puede llevar a que cualquiera de ellos conecte en las siguientes rondas, y termine teniendo una mano mejor que la nuestra. Entonces, lo mejor es asegurarnos que tenemos la mejor mano de la mesa, y abandonar con cualquier mano inicial marginal. Las manos ideales para las primeras etapas de un torneo freeroll son A-K, A-Q, K-Q, A-x del mismo palo, y cualquier par, aunque con A-x debemos ser cautelosos.
Como las ciegas son bajas, aún, en relación a los stacks, es muy habitual que los jugadores sin experiencia corran ciertos riesgos y decidan conservar su mano más allá de lo aconsejable. Este es un error que debemos evitar desde el mismo comienzo del torneo de poker.
Otro error habitual de los jugadores principiantes de freerolls es que hacen all-in con demasiada frecuencia. Para no equivocarnos con respecto a esta apuesta, reservaremos el all-in sólo para cuando tengamos la mejor mano posible. O cuando sabemos que estamos frente a un rival que acostumbra hacer all-in con manos medianas. En ese caso, podemos hacer un all-in, si tenemos una muy buena mano, sabiendo que verá nuestra apuesta con una mano inferior. Es sólo cuestión de paciencia y esperar el momento apropiado para doblar nuestro stack.
Otro de los errores que debemos evitar en los torneos freeroll es hacer apuestas demasiado altas innecesariamente. No tiene sentido apostar 100 fichas para ganar 30, por ejemplo. Ni tampoco hacer grandes apuestas, cuando nadie ha subido antes que nosotros, sólo para robar las ciegas. Es preferible hacer apuestas bajas y conseguir que el bote crezca, si tenemos una gran mano.
Pero, a la vez, aún teniendo una gran mano, no debemos arriesgarnos siempre. Si un flop tiene cartas altas, es probable que algún rival haya conectado un proyecto mejor que el nuestro. Los flops de figuras no son los ideales para correr riesgos, incluso con una mano A-K. Con un flop K-Q-J, por ejemplo, cualquiera que tenga un 10 tendrá una escalera, y nosotros sólo un par con un kicker alto. Incluso un par de Ases puede ser vencido, por lo que no debemos dudar en abandonar si el flop es complicado y un rival comienza a subir la apuesta.
Para las primeras etapas de un freeroll, seguir estos consejos nos ayudará a no desperdiciar fichas, y conservarlas para las siguientes etapas, cuando necesitemos robar ciegas para aumentar nuestro stack.
