Esta es una entrevista con Tim Lavalli y Amy Calistri, los escritores que ayudaron a Mike Matusow a contar su recientemente publicada autobiografía en el poker, Check-Raising the Devil. Quisimos saber como había sido para ellos vivir dentro de la cabeza de Mike Matusow mientras escribían este libro.
Pregunta: Como llegaron al proyecto de Mike Matusow?
Amy: Tuve una oportunidad de entrevistar a Mike justo antes de la WSOP 2005. Hablamos de la cárcel y de la montaña rusa que había sido su vida en los últimos años. Un par de días después, sufrió un colapso emocional durante su segundo evento. Solo un par de semanas después me senté con su madre para verlo jugar la mesa final del Evento Principal. En esas pocas semanas, no solo pude experimentar no solo experimenté un capítulo de la increíble historia de Mike, sino que pude ver un flash de los desafíos que enfrentó, viviendo con desorden bipolar, su lucha por mantener sus altas y bajas emocionales.
Cuando el proyecto del libro llegó, yo sabía que quería ser parte del mismo. Pero también quería en el proyecto a alguien familiar con los desafíos particulares de Mike, alguien que pudiera trabajar constructivamente con los desordenes de Mike y capturar esos elementos en la historia. Inmediatamente pensé en Tim.
Tim: Yo estaba en Melbourne cubriendo el Aussie Millions 2007 cuando Amy me ubicó. Me dijo que un libro sobre Matusow podría estar disponible y que estaba en la línea para escribirlo. Sin dudas, esta podría ser la mejor biografía del poker. Amy dijo que no quería hacerla sola y que sentía que el proyecto necesitaba un psicólogo envuelto. Como yo soy uno de esos y ya había trabajado con Amy en el pasado, me pareció perfecto.
P: Cuales eran los aspectos máas desafiantes de escribir este libro con Mike?
Tim: Es difícil hacer un libro con un profesional del poker que viaja tanto. Pero teníamos otro nivel de frustración por no tener acceso a un Mike Matusow completamente enfocado. Pero sabíamos lo siguiente: "Si Mike no fuera de esta forma, no habría un libro que valiera la pena escribir". Una de las cosas que hace a esta historia tan fascinante es que ha superado dos devastadores desordenes psicológicos. La idea de que alguien con ADHD pueda jugar poker con el nivel con que lo hace Mike es simplemente inimaginable.
Por lo tanto uno de los mayores desafíos fue el de tener un calendario de trabajo flexible que tuviera en cuenta que tipo de día estaba teniendo Mike. A veces iba a la casa de Mike y solo mirábamos football por horas. Otras veces escribíamos sin parar. En el proceso también le leíamos a Mike este material varias veces, para asegurarnos de capturar todo. Esto no solo ayudaba a Mike a concentrarse, sino que ayudó a liberar historias increíbles que de otra forma no hubieran aparecido.
Amy: Creo que muchas personas podrían escribir buenos libros sobre Mike. Pero escribir como Mike significaba que debíamos escribir la historia como el la veía, de la forma en que la gente espera que Mike la cuente. Lograr la voz de Mike fue extremadamente difícil. Además de ver todos sus videos y de escuchar cientos de horas de entrevistas, tuvimos que utilizar a lectores para probar que tan bien habíamos capturado esta voz. Y por supuesto, Mike se aseguró de que sonara como el mismo.
Personalmente, uno de los desafíos que no esperaba era la cantidad de tiempo que debimos pasar dentro de la mente de Mike. Hubo días en los que me sentí tan inmersa en la historia que comenzó a afectar el mundo a mi alrededor. Realmente consideré participar en Narcóticos Anónimos mientras escribía sobre los años en que utilizaba metanfetaminas. Había días en los que solo me sentaba en mi oficina y me reía mucho escuchando a Mike cantándole a sus gatos. Y cuando Mike diseccionaba la dinámica de una mesa o una mano con tanta habilidad y detalle, no podía evitar pensar sobre mi propio juego de poker en un nivel diferente.
P: Cual fue su escena favorita del libro?
Amy: Amé todo lo referente al evento de Omaha hi/lo de la WSOP 2002. El día anterior al evento, Mike tuvo una gran explosión en la que estaba envuelto Shawn Sheikhan que terminó con Mike siendo sacado del salón de poker. La eventual partida mano a mano frente a Daniel Negreanu fue una batalla épica de burlas y chistes. Y la contrapartida era Mike luchando contra los efectos de la privación de metanfetaminas. Todo sobre este evento fue épico.
Tim: Todas mis escenas favoritas tienen algo en común y eso es como las escuché por primera vez. Después de pensar que un capítulo estaba terminado, se lo leía a Mike con mi grabadora encendida. Pensábamos que esto nos permitiría encontrar errores o malentendidos. De hecho, en una media docena de ocasiones durante la lectura, Mike me detenía para decirme cosas como, "Porque dejamos afuera la historia del hombre que me robó a mano armada?" o "No te mencione esa cena con Chris Ferguson en la que me dio ese consejo?" desde ningún lugar nos llegaban estas geniales historias después de que pensábamos que ya habíamos cubierto todo. Esas son las escenas que recuerdo cada vez que me acerco al libro. Las sorpresas son siempre lo mejor.
